lunes, 7 de febrero de 2011

genero

¿Qué es el género?
Es un sistema o red de creencias, actitudes, valores, formas de comportamiento y maneras de ver el mundo que se aprenden desde el nacimiento, a través de la familia, la escolaridad, la relaciones sociales y medios de comunicación, las que son diferentes si se es un hombre o una mujer. Así se determinan los “roles de género”, es decir, los comportamientos esperados para hombres y mujeres y los tipos y formas de relación entre personas de distinto sexo. Las sociedades dan diferente valoración a los hombres y las mujeres, siendo por lo general, éstas devaluadas y aquellos sobrevaluados. Esto hace que las relaciones entre los hombres y las mujeres no sean equitativas, que se vean envueltas por el poder y se expresen en múltiples desigualdades en todos los ámbitos de la vida.
¿Quién y cuándo se asigna el género a una persona?
Como revisamos en el capítulo anterior, el proceso comienza con la asignación de sexo a partir de las características anatómicas-genitales con el que el individuo nace. Esta primera categorización marcará el comienzo inmediato de un proceso de construcción social, en el que la sociedad enseñará a su nuevo miembro los patrones de comportamiento que deberá tener de acuerdo al género al cual fue asignado, es decir, su rol de género.
¿Qué instituciones sociales intervienen en la construcción del género?
Las instituciones sociales a través de las cuales se aprende el género son múltiples: la familia, la escuela, la Iglesia, los medios masivos de comunicación, por mencionar sólo algunas. La familia juega un papel central en el aprendizaje de género, porque es la primera fuente de conocimientos para el/la niño/a, quien pronto aprenderá lo que se espera de él.
¿Qué es la perspectiva de género (o enfoque de género)?
Es tomar conciencia de las diferencias que tienen los hombres y las mujeres, en lo social, lo político y lo educativo, así como en sus concepciones del mundo y la vida; es observar cómo las políticas o los programas tienen efectos diferentes sobre los hombres y las mujeres. Es lograr que esta visión se incorpore a todos los ámbitos profesionales, académicos y personales de la vida cotidiana, para una búsqueda de equidad en las relaciones entre los géneros.
¿Cómo se integra la perspectiva de género a la práctica cotidiana en la salud pública?
Existe evidencia que el género también explica las diferencias que existen en el tipo y prevalencia de algunos
malestares o enfermedades a las que estamos sometidos hombres y mujeres.
Así debiéramos considerar por ejemplo, para establecer los horarios de los centros de atención a la salud, el hecho que muchas mujeres trabajan fuera de su hogar y también dentro de él (a esto se le denomina doble jornada) y que por lo tanto necesitan horarios específicos. Otro ejemplo es tomar en cuenta el hecho que a los hombres les costará dirigirse en busca de medidas de protección sexual a lugares o programas etiquetados como “de la mujer”.

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